Miami Beach es una de las tantas ciudades que pertenece al Condado de Miami-Dade (al igual que los lugares residenciales, mencionados en el capítulo anterior), y es conocido como el distrito del Art Decó, incluido en 1979 en el Registro Nacional de Lugares Históricos, pues está considerado como la mayor colección de arquitectura Art Decó en todo el mundo, compuesta por cientos de hoteles, edificios de apartamentos y otras estructuras construidas entre 1923 y 1943.
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ara culturizarnos un poco, el Art Decó es un movimiento artístico centrado sobre todo en el campo de las artes decorativas y en la arquitectura, iniciado en los años 20. Su estilo asimiló elementos propios del cubismo y del dadaísmo, recogiendo a su vez un decorativismo extraído de culturas diversas, como la india, la azteca, la egipcia, entre otras.
Dejando de lado la parte cultural, puedo decir que Miami Beach es la ciudad de la “parranda”, del “bailoteo”, la locura, el “carrete”, la “rumba”, la “pachanga”, o como quieran llamarle. Miami Beach y sus fiestas comienzan en algunos lugares a las 4 de la tarde, continúan hasta las 5 de la mañana y siguen con el After Party hasta las 11 y de ahí para reponer energías te comes alguna hamburguesa o hot dog en cualquier carrito esquinero que encuentres y ya te quedan unas pocas horas para descansar en South Beach y seguir la fiesta.
Si quisiera hablar de mito, tendría que decir que es mito hablar de “Miami, la ciudad que nunca duerme”, ya que todo lo que se ve en los reportajes televisivos se concentra en Miami Beach En las demás ciudades del condado de Dade los bares y restaurantes cierran a más tardar a las 12 de la noche y a las 10 ya no se ve ni un auto por las calles, ahí la vida es normal. También puedo advertirles que Miami Beach y su locura se concentra por lo menos en 3 o 4 cuadras a la redonda, y si sales de este sector el ruido se disipa y la fiesta se acaba.
La calle más famosa es Ocean Drive donde encuentras Art Decó, restaurantes, policías en bicicletas, hombres con serpientes y bellos pájaros de colores, bares y las discotecas de alguno que otro famosillo. Caminar por su vereda se hace  casi una misión imposible, porque siempre está lleno de turistas o gente comiendo en mesas al aire libre. En esta calle los autos transitan a 10 kilómetros por hora y los descapotables con la música fuerte, los “morenos” con sus vestimentas “raperas” llenos de joyas y las rubias platinadas están a la orden del día, y si tienes suerte puedes ver a algún famoso. (nunca olvides tu cámara fotográfica)
Washington Avenue es paralela a Ocean y aquí tienes discotecas para regodearte, puedes decidirte por una sólo para latinos, sólo para gringos, sólo para “morenos” o todos revueltos, pero siempre hay que tener cuidado con la vestimenta, porque en la mayoría de los casos no te dejan entrar a las discos con zapatillas. El latino y gringo de esta zona está acostumbrado a ser muy glamoroso para ir a bailar y como físicamente se cuidan demasiado, te sugiero que vayas bien vestidito para no “desteñir”.
Collins Avenue es otra calle paralela a las ya comentadas, ésta se destaca por estar llena de bellísimos hoteles Art Decó y es aquí donde encuentras las tiendas de los diseñadores más famosos y glamorosos de la farándula internacional (Versace tenía su mansión en Ocean Drive, pueden mirarla desde afuera solamente y sacarse la típica foto), hay que llevar un buen billetito si quieres acceder a alguna prenda exclusiva; y sino, puedes observar las vitrinas, que a mi parecer son medias escuálidas y nunca ponen los precios…pero parece que así se hace con la alta costura.
Frente a Ocean está South Beach, la famosa e interminable playa de arenas tan blancas que el reflejo de éstas con el sol no deja que puedas abrir bien los ojos. El Atlántico es tibio en toda época del año (en verano es caliente) y turquesa, puedes hacer topples, o ejercicios alrededor de su inmensa costanera llena de palmeras, mujeres bellas y hombres musculosos, o puedes divertirte mirando los deportes acuáticos, o el avión publicitario que pasa sobrevolando el balneario o divisar como salen los cruceros del puerto o simplemente dejar de lado el “repudio” que puedas tener por los gays y lesbianas, porque esta maravillosa playa es el lugar predilecto de las diversidades sexuales y de un sinfín de pensamientos , ideologías, formas, alturas, nacionalidades y colores. Miami Beach es un lugar tan libre a simple vista que puede hacer que dejes de lado todos tus complejos y prejuicios y que por un momento vivas la vida tal como es y seas feliz.