Cancosa. Odisea en el altiplano. II Parte

Y ahí estábamos, en el pueblo de Cancosa, rodeados por una imponente cordillera de nevados picos y observando los alegres y coloridos bailes que nos regaló el pueblo aymara aquel día.

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

Pero nuestra larga jornada ni siquiera estaba a punto de terminar. Y sin duda, nuevamente fue una de las experiencias más fascinantes, y donde infinitamente me he sentido más cerca de Dios (hablando geográficamente).

IMG_6484

Tienen que haber sido cerca de las 4 de la tarde cuando en conjunto decidimos marcharnos, pero quisimos irnos por un camino que bordea la cordillera para conocer los poblados de Lirima, llegar a Colchane y pasar a las termas de Enquelga que están al aire libre en pleno altiplano.

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

Salimos de Cancosa y enfilamos por el altiplano con la cordillera de fiel compañera, junto a los cientos de camélidos altiplánicos que nos observaban curiosamente cuando pasábamos por sus lados.

SL380820

El camino tomó rumbo entre apretados cerros, que nos hicieron parar varias veces para dejar un testigo impreso de aquellos bellos parajes que parecían haber sido pintados cuidadosamente por el pincel de algún avezado artista.

IMG_6292

Wow! la belleza de aquel lugar era indescriptible.

IMG_6515

De repente dejamos atrás los cerros y nuevamente se abrió ante nuestros ojos el plano espectáculo, lamentablemente fue en ese momento cuando nos vimos en la encrucijada: la división de nuestro camino en 3 brazos.

SL380838

Apagamos el motor y decidimos al azar nuevamente. Iríamos por la izquierda, ya que por la mañana la “derecha” no nos había dado buen resultado. Desde ese lugar, Lirima no debía quedar a más de 20 minutos.

SL380888

Pero ya llevábamos cerca de una hora y aun no aparecía ninguna señalización, ni señas de vida humana ni extraterrestre.

IMG_6522

Hasta que por fin venía un cartel en nuestro camino, donde indicaba que Lirima quedaba a 60 kilómetros tras nosotros…otra vez habíamos tomado el camino equivocado…entre tantas vueltas el sol ya se iba a esconder y decidimos seguir adelante y llegar a Iquique por la famosa Quebrada de Tarapacá.

DSC06368

Comenzamos el ascenso por un pequeño camino pedregoso a la orilla del cerro, el paisaje comenzó a cambiar, los grandes cactus se hicieron nuestros amigos y nos adentramos en aquella Quebrada, para nosotros inmensa.

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

Nadie quería mirar hacia abajo, lentamente dejábamos la tierra “firme y plana” y de pronto la neblina comenzó a perseguirnos.

DSC06360

El clima cambió y se puso frío, sin poder creerlo se puso a llover y a granizar, estábamos impactados. No podíamos creer que estuviera lloviendo en el desierto, lo que habíamos olvidado es que no estábamos en el desierto si no en las altas cumbres del altiplano y allí todo podía pasar.

SL380880

Seguimos ascendiendo y luego de media hora con clima hostil, el sol comenzó a brindar sus tibios rayos que iluminaban de manera magnífica aquellos cerros que cada vez se volvían más desérticos, pero sin dejar de poseer esa belleza y magia.

IMG_6521

Desde allí, los cerros se veían desde arriba, nunca me sentí tan cerca de Dios. El lugar era impactante y nuevamente me sentí privilegiada por encontrarme en ese lugar.

DSC06372

Estábamos ensimismados con la altura, pero salimos de este estado cuando vimos el camino que teníamos que seguir para el descenso.

SL380881

Parecía una culebra enroscada aquella vía, con la quebrada de un lado, y la montaña del otro, era seguro que si algo fallaba en esa bajada, no podría haber contado esta historia.

IMG_6528

Pero todo salió genial, bajamos aquella serpenteante ruta y pudimos apreciar pequeños oasis en medio de aquella imponente masa rocosa y finalmente mirando hacia el oeste apareció el pequeño poblado de Tarapacá. Por fin tierra conocida!

IMG_6532

Sin duda una de mis mayores odiseas, de esas que recuerdas con un amor profundo; de esas con las cuales te sientes privilegiado; de aquellas que sabes que será muy difícil volver a vivir.

DSC06384

 

Anuncios

6 comentarios sobre “Cancosa. Odisea en el altiplano. II Parte

Agrega el tuyo

  1. Dani,
    Que buenisimo que estas escribiendo nuevamente.. me refiero a tu blog, porque ya sabemos que por trabajo escribes mucho. Yo me habia perdido la primera parte de esta aventura.. muy re-buena.. y siempre quiero seguir leyendo, pero se termino muy pronto. Desde ya esperando el proximo posting.
    Carinitos.

    Me gusta

  2. Espertacular los viajes, es muy entretenido ver tu bitacora. Una consulta cuando fuiste al Salar del Huasco, tomaste la carretera pero al entrar al salar como esta el camino apto para todo vehiculo o solo 4×4

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: